Para optimizar la cadena de frío en México, las empresas deben minimizar mermas y costos con un mejor control de temperatura, infraestructura y rutas de transporte. No se trata de invertir más, sino de garantizar la eficiencia de los procesos logísticos actuales sin comprometer la conservación del producto.
Las brechas de infraestructura, los protocolos de transferencia y la tecnología de monitoreo son tres variables que influyen en la rentabilidad de una operación refrigerada. Ese es el dilema que enfrentan las empresas al gestionar la cadena de frío en México: reducir mermas sin que el gasto en combustible y energía se dispare.
Las principales brechas en la cadena de frío en México están en cuatro puntos: andenes sin climatización, flota refrigerada fragmentada, cuellos de botella en puertos logísticos clave y capacidad de almacenamiento limitada para el volumen de productos perecederos y farmacéuticos en el país.
En la edición 2018 del Índice de Desempeño Logístico citada por EY México, el país ocupó el lugar 59, con una calificación de 3,05 sobre 5. El mismo análisis señala que su capacidad de almacenamiento refrigerado era diez veces menor que la de los países líderes.
EY también reportó 176 almacenes refrigerados registrados entre 110 empresas y 77 mil unidades refrigeradas en 2019, equivalentes al 7,6% del parque vehicular nacional. Estas cifras muestran una capacidad limitada frente a las exigencias operativas de una cadena logística apta para mantener condiciones térmicas continuas.
Las pérdidas no ocurren por falta de frío, sino en los puntos donde el frío se interrumpe:
El resultado es una red logística donde el producto más vulnerable, el que requiere frío continuo, enfrenta los puntos de mayor riesgo térmico donde la infraestructura es más débil: en la transferencia, no en el trayecto.
Para reducir mermas en la cadena de frío sin aumentar costos de refrigeración, existen cuatro estrategias o protocolos operativos: preenfriamiento del producto antes de cargarlo, andenes con sello hermético durante la transferencia, cubicaje optimizado dentro de la unidad refrigerada y mantenimiento preventivo.
Los cuatro atacan el mismo origen: el frío que se pierde antes de que el producto llegue a su destino.
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Estrategia |
Problema que resuelve |
Impacto en OPEX |
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Preenfriamiento del producto |
El sistema compensa la carga térmica de productos que ingresan por encima de su temperatura objetivo, lo que eleva el consumo energético |
Reduce consumo energético de la unidad refrigerada durante el trayecto |
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Andenes con sello hermético |
Cada apertura sin continuidad térmica introduce aire caliente que el sistema tarda minutos en compensar |
Elimina pérdidas térmicas la carga y descarga de productos |
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Cubicaje optimizado |
Espacios vacíos generan bolsas de aire caliente que ningún sensor de punto fijo detecta |
Reduce merma por desviación térmica interna sin costo adicional de refrigeración |
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Mantenimiento preventivo del aislamiento |
Sellos y paredes deterioradas generan pérdidas térmicas silenciosas que se acumulan en cada viaje |
Evita reposición de producto y rechazos en destino |
Estas medidas de optimización de la cadena de frío en México reducen las mermas y, con ello, los costos asociados a pérdidas de producto y reprocesos. Esto ayuda a los directores de operaciones a controlar una parte del OPEX logístico antes de considerar una ampliación de la capacidad instalada.
Para entender cómo cada etapa contribuye a este resultado, es necesario que explore más sobre las etapas de la cadena de frío en la logística de alimentos.
Para evitar rechazos de carga, las empresas deben enfocarse en monitorear la temperatura en tiempo real durante el trayecto con tecnología especializada. Por ejemplo, un sensor IoT instalado en el pallet o en la pared del contenedor transmite datos continuos a una plataforma en la nube y genera alertas automáticas antes de que la desviación térmica supere la ventana permitida.
La diferencia de un esquema sin visibilidad remota está en el tiempo de reacción. En lugar de descubrir una desviación de temperatura al recibir la mercancía, el operador revisa el equipo, alerta al conductor o modifica la ruta mientras el producto sigue en tránsito.
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Modelo |
Detección |
Acción posible |
Resultado |
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Sin monitoreo remoto |
Al llegar a destino |
Ninguna |
Rechazo de carga completa |
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Con telemetría en tiempo real |
Durante el trayecto |
Alerta al conductor, revisión del equipo, ajuste cuando sea posible o redireccionamiento |
Carga recuperada o daño parcial |
Cuando tienes trazabilidad de temperatura, detectas una falla antes de que la carga llegue a destino. Actuar a tiempo reduce el costo de un rechazo y mejora el retorno de la inversión en tecnologías de monitoreo eficiente de la cadena de frío en México.
El trasbordo directo (cross-dock) reduce los kilómetros que recorre la carga refrigerada antes de llegar a su destino final. Por ejemplo, en un nodo térmico en Altamira, la mercancía se transfiere, consolida y redistribuye cerca del puerto bajo condiciones de temperatura controlada.
Cada kilómetro adicional implica consumo de combustible, desgaste de la unidad y más tiempo de operación refrigerada. El Cross-Dock combinado con un almacenamiento intermedio con temperatura controlada (hasta -20 °C) consolida, fracciona y redistribuye la carga sin romper la cadena y sin mover el contenedor original más allá del nodo portuario.
Así es como se vería la operación:
El resultado es una reducción directa del OPEX logístico: menos kilómetros de flete refrigerado, menos exposición térmica durante el tránsito y mayor control sobre los tiempos de entrega en el tramo terrestre.
GT+logistics opera centros de cadena de frío en México estratégicamente ubicados en Altamira, con infraestructura diseñada para eliminar las brechas térmicas que generan merma y rechazo de carga en cada punto de transferencia.
Nuestra infraestructura combina andenes con control térmico, cámaras especializadas con temperaturas de hasta -20 °C, WMS para trazabilidad de inventario en tiempo real y una flota refrigerada moderna con monitoreo continuo de temperatura.
Nuestro proceso de incorporación comienza con tres pasos:
Contáctenos para revisar su operación e identificar dónde reducir mermas, recorridos innecesarios y costos en su cadena de frío en México.